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Riesgos y cuidados de las uñas postizas
Fuente: Salud y Medicinas.com
Las
uñas sintéticas ayudan a lucir manos pulcras
y femeninas en todo momento, y se pueden adquirir en
amplia variedad de materiales que dan aspecto natural.
Para que su uso no sea contraproducente, deben llevarse
a cabo una serie de cuidados especiales que eviten problemas
tanto estéticos como de
higiene.
Muchas mujeres opinan que las uñas postizas
tienen más beneficios que desventajas, y que
los nuevos productos logran un aspecto tan natural que
difícilmente renunciarán a su uso. En
efecto, los nuevos materiales empleados en su fabricación
las vuelven cómodas y seguras, además
de que se pueden limar, cambiar de color a diario, se
mantienen en el tamaño que se quiere y no hay
problema de que se astillen o quiebren, ya que se reparan
con facilidad.
Sin embargo, cabe señalar que su mal uso puede
tener consecuencias desastrosas que obligarían
a esconder las manos en vez de presumirlas. En efecto,
la salud de las uñas naturales puede verse afectada
debido al uso de los adhesivos empleados para fijar
a las postizas, o también debido a limpieza deficiente
que favorezca el crecimiento de hongos, difíciles
de erradicar si el problema se encuentra en fase avanzada.
Vamos entonces, paso a paso, a conocer las peculiaridades
en el uso y cuidado de estos productos para realzar
las cualidades estéticas.
Problemas graves
Hongos:
Uno de los problemas más comunes que surgen con
las uñas postizas es la aparición de hongos
debido a la humedad, a los que se reconoce porque en
un principio lucen como "moho" blanco y fino,
que con el paso del tiempo puede adquirir coloración
verdosa que se hace más profunda.
La coloración blanquecina es mucho más
fácil de eliminar con medicamentos, ya que después
resulta muy difícil anular a los hongos, e incluso
la uña natural puede desprenderse. Por eso es
muy importante recurrir al centro de estética
personal cada 15 días no sólo para retocar
a las uñas sintéticas, sino para controlar
oportunamente cualquier problema de parásitos.
Alergias:
Hay personas que son alérgicas a los productos
que se utilizan para mejorar el aspecto de sus manos,
por lo que es conveniente cerciorarse primero de que
no se tendrán efectos contraproducentes. Esto
se puede realizar aplicando muy pequeña cantidad
del adhesivo, barniz o quitaesmalte que se piense utilizar
y esperar unos minutos para conocer la reacción;
nunca utilices un producto que te cause molestias.
Siempre deberás vigilar el estado de tus cutículas,
que de inflamarse y enrojecer estarían manifestando
el rechazo del organismo. Dado que toda alergia es muy
difícil de eliminar, se aconseja en estos casos
suspender el uso de uñas postizas.
Tipos
A grandes rasgos, las uñas postizas se dividen
en dos tipos: prefabricadas y las que se moldean de
acuerdo con las necesidades de cada mano. Entre las
más conocidas de ambos grupos encontramos:
De
gel: Son uñas de plástico
que lucen naturales, aunque no en todos los casos, debido
a que, como son prefabricadas, muchas veces no se ajustan
al 100% a la anatomía de la mano; también
pueden ser demasiado curvas y no adherirse bien. Para
colocarlas se utilizan capas de gel, luego se ponen
a secar bajo una lámpara de luz negra, y para
terminar se liman y pulen.
Lino
o seda: Se forman a través de
capas de tela superpuestas hasta dar la forma deseada,
y se ajustan al limarlas y pulirlas. El inconveniente
es que también interviene una uña de plástico
como soporte, así que tienen la desventaja de
que no siempre se adaptan de manera idónea.
Acrílico
o porcelana: Son las más recomendables,
ya que se elaboran con un molde para formar uñas
idénticas a las de la persona, y para ajustar
sólo se liman y pulen. Además, es posible
definir la forma de la punta, sea un poco curveada hacia
abajo (de "ave") o arriba. Como son transparentes,
es fácil ver el estado de la uña natural
y también es posible cambiarles a diario el color
del esmalte.
Acrílico
de color:
Su elaboración es idéntica a las anteriores,
con la diferencia de que el material con que se fabrican
es de color. Aunque nunca se despintarán, tienen
el inconveniente de que no permiten verificar que la
uña natural se encuentre en buen estado.
Mantenimiento y cuidados
En muy importante el control de las uñas sintéticas
cada dos semanas en el salón de belleza, para
que éstas luzcan como recién puestas,
y cotidianamente merecen cuidados como los que se dan
a las naturales: no morderlas, no usarlas como si fueran
herramientas ("abrelatas" o "desarmadores"),
ni tocarlas permanentemente, entre otras medidas.
Este esfuerzo vale la pena, ya que gracias a las atenciones
se puede contar con manos pulcras, pero también
dar una vida de hasta seis meses a las moldeadas con
acrílico.
En caso de que una uña postiza se despegue,
es importante limpiarla con alcohol, lo mismo que a
la natural, antes de volver a pegarla. Siempre que haya
dolor, cambios en la coloración o lesiones en
la uña verdadera, debe retirarse la sintética
y consultar a un médico.
Asimismo, algunos barnices, quitaesmaltes y pegamentos
irritan la piel o provocan reacciones alérgicas;
si esto ocurre debe suspenderse la aplicación
y cubrir la piel que rodea a las uñas con jalea
de petrolato. Se probarán entonces los productos
etiquetados como no irritantes o hipoalergénicos,
y si persisten los problemas se debe acudir a la brevedad
al dermatólogo.
Recuerde que no debe empujarse la cutícula hacia
atrás, ya que este hábito puede ser perjudicial
debido a que este tejido sirve como barrera protectora.
Mejor consulte a su especialista en belleza.
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