|
Los 10 pasos para un manicure perfecto
Fuente: Mujer Futura
Primero
quita el esmalte viejo con un algodón empapado
en acetona o removedor de esmalte (es mejor un removedor
que contenga humectantes).
 Dale
forma a tus uñas con una lima suave. Haz esto
mientras tienes las uñas secas, nunca después
de mojarlas.
Suaviza
tus cutículas con masajes de crema, y luego sumérgelas
en agua tibia con un poco de jabón.
Utiliza
una crema especial para remover las cutículas,
y con un palillo de naranja empújalas hacia atrás.
Remueve
el exceso de cutícula con unas tijeritas. Asegúrate
de no cortarlas, sólo elimina la que sobra.
Pásate
un algodón con acetona una vez más por
tus uñas para quitar cualquier residuo aceitoso.
 Aplícate
una capa de base para uñas y espera que se seque.
Aplícate
dos capas leves de color y espera por 15 minutos. Asegúrate
que las capas de esmalte no son muy espesas o se tardará
demasiado en secar.
Aplícate
una capa de protector sobre tus uñas pintadas.
Envuelve
un poco de algodón en un palillo de madera, mójalo
con acetona y limpia cualquier manchita alrededor de
tus uñas o sobre tus cutículas para asegurar
que el esmalte luzca nítido.
Para que dure más...
Dále
suficiente tiempo a que seque el esmalte. Si es de noche,
por lo menos dos horas antes de acostarte a dormir o
utiliza un spray especial para secarlas.
Después
de pintar tus uñas, aplica una nueva capa de
protector cada dos días para renovar el brillo
y hacer que el esmalte luzca fresco.
Si
tu esmalte está muy espeso, no lo disuelvas utilizado
acetona. Eso podría
debilitar tus uñas.
|